Frías

Frías pertenece a la provincia de Burgos, y es uno de los pueblos más bonitos de España. Y sin duda lo es! A nosotros nos enamoró desde el primer momento cuando nos acercábamos por el camino y vislumbramos su belleza desde fuera.

Bañado por las orillas del río Ebro, se alza en una colina que corona su majestuoso Castillo y la Iglesia de San Vicente. Frías tiene mucha historia desde la época romana como demuestra su puente romano, pero la estructura del pueblo es claramente medieval, considerado como Conjunto Histórico Artístico.

La visita se hace en una mañana, ya que Frías es un lugar pequeño pero accesible y fácil 20170814_110448de visitar. Os encantará perderos por sus calles, admirar las vistas desde lo alto de las torres del Castillo y alejarse lo máximo posible para ver el pueblo en todo su conjunto.

El pueblo es casi todo peatonal, con sus cuestas y calles empedradas. La calle principal es la calle del Mercado, por donde se suele entrar tras aparcar en el aparcamiento principal a las afueras. Recorrer esta calle te hace recordar épocas medievales, con la alta torre del Castillo justo encima, y varias cafeterías y restaurantes donde comer y tomar algo.20170814_110625

El pueblo se asienta sobre una gran roca llamada la Muela, que es donde están construidas las casas colgadas. Se encuentran en la parte sur del pueblo y se pueden ver desde muchas partes. Una forma muy fácil es en la calle del Mercado girar a la derecha y bajar por la calle Cuesta (que casualmente es una buena cuesta) y aquí se pueden apreciar las casas. También desde el propio Castillo o desde la parte más baja de Frías.

Probablemente el monumento más antiguo del pueblo, es el puente medieval de Frías. Data de la época romana, pero fue reconstruido varias veces en la época medieval. Consta de 9 arcos y tiene unos 145 metros de largo. Desde aquí se tienen una bonitas vistas hacía el pueblo, pero sobre todo el interés está en poder cruzar andando el propio puente que cruza el río Ebro. Hoy día apenas se puede cruzar caminando ya que está cerrado a los coches.

El Castillo de los Duques de Frías data del siglo X y es una fortificación con claro enclave estratégico. Se erige en lo alto de un peñón y es una visita imprescindible. Se llega subiendo por la calle del Mercado, tras pasar la plaza del Ayuntamiento y la Iglesia de San Vicente.

La entrada cuesta 2 euros y se adquiere en la oficina turística, justo antes de la entrada al Castillo. Una vez dentro, el recinto está abierto, conservando las murallas, el adarve y la torre del Homenaje, que es el punto más alto del castillo. En el patio de armas aún se conserva un aljibe en muy buen estado, y se puede acceder al adarve y a las torrecillas y pasear por ellas. Es una visita muy entretenida, eso sí, la subida hasta lo más alto de la torre del homenaje son unas cuantas escaleras, ¡avisados estáis!

Muy cerca de Frías os encontráis Tobera, otro pueblo encantador con unas cascadas muy bonitas. Echad un vistazo al post para saber más!

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s